UNA RUSA DE MIEDO

La leyenda rusa cobra vida en la pantalla grande, y no se la hace mucha justicia.

Una familia se muda a un nuevo departamento a las orillas de la ciudad. Como los padres tienen una bebé recién nacida, contratan una niñera que rápidamente se gana su confianza. Sin embargo, el hijo mayor nota el comportamiento aterrador de la niñera, pero sus padres no le creen.

El cine ruso comercial a crecido más en los últimos años, y ha abierto más el rango de géneros y de alcance internacional. El director Svyatoslav Podgaevskiy ya no es ningún desconocido en el género de horror en su país, desde su filme “La Sirena: La Leyenda Jamás Contada” (2017). Sin embargo, su calidad no ha sido la mejor en este corto periodo.

“Baba Yaga” es una cinta contada desde la perspectiva de unos jóvenes de secundaria que sufren una numerosa cantidad sucesos paranormales y violentos. Todo parece marchar bien en un inicio, pero la desviación de temas como las fricciones sexuales con la niñera, personajes fantásticos innecesarios, exceso de jump scares y enormes huecos arguméntales son los responsables de restarle puntos a la película.

Al ser una película que es guiada por niños, la compromete a contar con mejor actuaciones, tristemente este no es el caso. Con deficientes actuaciones de los jóvenes y muy grises en el caso de los adultos, Svetlana Ustinova (Baba Yaga) es la única que reluce un poca más por la complejidad de su personaje y con el peso de la misma leyenda.

La producción para ya no ser un problema para esta ola de películas rusas que han ido llegando. “Baba Yaga” luce ocasionalmente buenos trabajos de dirección de arte y de montaje, donde destacan los conceptos de místicos de esta leyenda. Es un fuerte contrapeso para la cinta, ya que la hace lucir más atractiva y puede atrapar visualmente al espectador y no por su narrativa.

El joven compositor Nick Skachkov realiza su 3er proyecto musical en películas, y cumple con algo aceptable en el tenor del género sin deslumbrar. Música concreta y coros terroríficos son el sello para que nada pueda salir mal en un score como estos.

“Baba Yaga: El Terror del Bosque Oscuro” es un filme que no le brinda justicia a una leyenda tan famosa de ese país. Con pésimas decisiones directivas y artísticas, la película cae bastante y solo se vuelve en un montaje de 2 horas con escenarios destacados.